jueves, 11 de julio de 2013

La investigación en Enfermería


A modo de introducción a la problemática que plantea la Investigación en Enfermería me gustaría aportar algunos conceptos vertidos por la Lic. Silvina Malvarez [1]  en su ponencia titulada "FUNDAMENTOS EN LA CONSTRUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO EN ENFERMERÍA, FILOSÓFICO Y ÉTICO"
“El proceso de construcción del conocimiento en enfermería muestra en el mundo y, por cierto en la Región de las Américas, una lenta y prolongada historia de “microprogresos” hasta hace poco más de veinte años en que parece haberse desatado el furor de la ciencia, acompañando, seguramente los cambios mundiales y la explosión científico-tecnológica.
Digo, el furor de las investigaciones en enfermería, del establecimiento de líneas de estudio, de la formación de grupos de investigadores, del desarrollo teórico. Peter Druke, eminente filósofo vienés e inventor del managment moderno, ha afirmado recientemente que “la única profesión que ha duplicado y hasta triplicado la productividad del conocimiento a nivel mundial en los últimos años, es la de la enfermería”... (Druke, 2001).
Sin embargo, como todo buen furor inicial, este desordenado camino se encuentra sembrado de dudas y obstáculos, en donde cierto carácter errático, disperso, “incontenido” y “desnorteado”, no deja de exhibirse con frecuencia (Malvárez, 1997). Ello es propio de la explosión, de la desesperación por recuperar los años de ciencia perdidos, pero también de esta suerte de “limitación cultural” que, la condición de ocupación femenina-caritativa-normativa de la enfermería, supo estructurarla como campo del hacer.
El hecho es que, el devenir de oficio a profesión, de profesión a disciplina científica y de disciplina científica a ciencia y arte, supone necesariamente un proceso histórico de racionalización del saber, de asunción de la conciencia de sí (Gómez Campo, 1989) en el marco de lo cual, esta convocatoria a reflexionar sobre los fundamentos del conocimiento en enfermería, constituye una preclara expresión de superación.
Sin ánimo de definirlo, entiendo que el conocimiento es una cuestión social y en cuanto social, también política, atravesada por relaciones de poder, las cuales se producen, sostienen, desarrollan y cambian en función de su sujeción a un cuerpo de soportes éticos. El conocimiento es un proceso histórico-social, colectivo, culturalmente determinado, relativo al estilo y calidad de vida de los pueblos y a sus condiciones de accesibilidad a los diferentes tipos de riquezas en cada lugar y tiempo (riqueza cultural, afectiva, económica, social, etc.) (Malvárez, 1997).
El conocimiento científico constituye también un proceso y un producto social que, caracterizado por su grado y calidad de formalización y sistematización, representa la expresión, por un lado, del proceso teórico y metodológico seguido en orden a su producción, y por otro, de las distintas relaciones de poder que se combinaron para hacerlo posible y le permitieron adquirir el estatus de tal. (Malvárez, 1997).
Entiendo que la ciencia puede ser definida desde una doble perspectiva: la de su trabajo concreto o función específica –y se trata de una definición convencional- y la de su trabajo abstracto o función social –tratándose ésta de una definición no convencional basada en el pensamiento estratégico (Testa, M., 1988)-.
Desde la perspectiva de su trabajo concreto o función específica, la ciencia se entiende como el conjunto de ideas, operaciones y modos de conocimiento que aspira a formular, mediante procesos sistemáticos y lenguajes rigurosos y apropiados, leyes por medio de las cuales se rigen los fenómenos.
Desde la perspectiva de su trabajo abstracto o función social, entiendo a la ciencia como una institución social “supracientífica” constituida y dinamizada por elementos socio-políticos, legislativos, epistemológicos y metodológicos, económico-administrativos, afectivos, de códigos de referencia cultural y de relaciones de poder estructurados en torno a un objeto: el conocimiento. (Malvárez, 1997).
La epistemología se ha definido como la teoría del conocimiento, en particular del conocimiento científico y estudia temáticas del orden de la génesis, y el carácter del conocimiento, los problemas que son objeto del conocimiento, los modos de conocer, los criterios que establecen su carácter científico, las fronteras de los campos científicos particulares y las posiciones en torno a la esencia del conocimiento. Su actividad se dirige a la “búsqueda de una base segura que permita justificarlo, en cuanto sistemáticamente organizado” (Hernández Conessa, 1999).
En su libro “Epistemología y Metodología”, Samaja (1993) alude a la comprensión del proceso de investigación científica en términos de la comprensión de la naturaleza de su producto, de la función de sus procedimientos y de las condiciones de realización en que transcurre.
Así entendida, la epistemología dispone de un amplio campo de indagación para la búsqueda de fundamentos al conocimiento científico de la enfermería. Podríamos establecer que dicho campo abarca tres áreas fundamentales:
1.      Los que se refieren al objeto, el método y las condiciones de realización del conocimiento enfermero
2.      Los que precisan los alcances y límites de la enfermería como ciencia y el carácter particular de ciencia que distingue a la disciplina enfermera
3.      Los que configuran y diferencian las diversas cosmovisiones (paradigmas) de la enfermería
Ahora sé, más que nunca, que la explicación del fenómeno enfermero y de su conocimiento, transcurre necesariamente por la historia, pero esencialmente por la reflexión filosófica, pues supone, como dije al principio, el grado de madurez tal que resista las respuestas y sea capaz de generar las preguntas, de interrogar a la enfermería y también a la filosofía para comprender mejor a la enfermería.
Quiero decirles que, por ahora, estas preguntas fundamentales no surgen de los textos de enfermería, ni de medicina, ni a menudo de la ciencia, tampoco emergen de la exclusiva reflexión sobre la enfermería, ni entre las enfermeras. Para instalarse, requieren que muchas enfermeras se sitúen en un ámbito externo, que ingresen en el ámbito de la filosofía y las humanidades, que cambien de interlocutores, que enriquezcan y amplíen sus grupos de referencia y que, al devenir sujetos epistémicos, sujetos estéticos, conjuren, por un momento, la tentación de la investigación empírica y permitan que les suceda la experiencia de la creación.”[2]
La enfermería es una profesión del campo de las ciencias sociales, cuyo objeto de estudio e intervención es el cuidado humano en cuanto implicado en la constitución, vivencia, desarrollo, protección y recuperación de la salud y tiene como beneficiarios al sujeto humano como ser cultural, a la familia, a los grupos, a las comunidades y a la sociedad como unidades de cuidado.
Una de las principales incumbencias del licenciado en enfermería es la Investigación considerada una dimensión central del desarrollo del recurso humano enfermería, pues es el proceso de racionalización del saber lo que principalmente nutre los progresos hacia la profesionalización y es por el conocimiento pertinente, singular y oportunamente entregado que una profesión adquiere relevancia social.
Desde estas iniciativas y con el afán de  precisar algunos conceptos fundamentales en la Metodología de la Investigación  y  ubicar al futuro licenciado en el espacio real y concreto en que ha de moverse para investigar,precisare  algunos aspectos:
El trabajo que presentamos, el Taller para la elaboración de la tesina,  nació en la necesidad de ofrecer una instancia de encuentro virtual que oriente a los estudiantes de Licenciatura en Enfermería en el inicio de una  investigación científica y que a la vez sirviera de estímulo para que continúen en la búsqueda de respuestas a sus inquietudes y motivaciones intelectuales.
Como el presente trabajo no pretende ser una especialización en Investigación, he tratado de puntualizar y enfatizar en el desarrollo del mismo, aquellos aspectos que se consideran básicos, revisando los principios fundamentales del proceso de investigación  y resumiendo sus aspectos básicos mas relevantes en forma secuencial; con el deseo de que se traduzcan en herramientas válidas de trabajo para el Licenciado en Enfermería.
Dirijo este esfuerzo a los estudiantes del la Carrera de Licenciatura en Enfermería, dada la experiencia personal adquirida durante más de 25 años de ejercicio profesional en la docencia. Este trabajo puede considerarse entonces como el motivo y a la vez, el resultado de  vivencias y experiencias a través de más de 15 años de trabajo en la Investigación en Enfermería en el área de grado, post grado, de servicios y asociativos.
Prof. Lic. Carlos González





[1] Silvina Malvárez: Doctora en Ciencias de la Salud - Asesora Regional de Desarrollo de Recursos Humanos de Enfermería y Técnicos en Salud. Unidad de Recursos Humanos. Área de Desarrollo Estratégico de la Salud. OPS/OMS, Washington, D.C., EE.UU.
[2] Op. Cit. 1

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